El clásico dibujo que emula a Ofelia en el río, una gran metáfora del agobio de esta cruel vida que entre crisis y crisis sólo sobreviven los mangantes de turno que hacen y deshacen a su antojo ante la impertérrita mirada de los curritos de a pie que desconocen que la esclavitud, por mucho que digan los libros de historia, sigue vigente… al menos en las mentes de empresarios mediocres y sin escrúpulos…
Hundirse en unas aguas que no te van a llevar a ningún sitio. Encajonado en la cápsula de una bañera. Para pensar en qué piensa el pensador. Buenísima idea la de los azulejos rotos. Eso es revalorizar.
El clásico dibujo que emula a Ofelia en el río, una gran metáfora del agobio de esta cruel vida que entre crisis y crisis sólo sobreviven los mangantes de turno que hacen y deshacen a su antojo ante la impertérrita mirada de los curritos de a pie que desconocen que la esclavitud, por mucho que digan los libros de historia, sigue vigente… al menos en las mentes de empresarios mediocres y sin escrúpulos…
Hundirse en unas aguas que no te van a llevar a ningún sitio. Encajonado en la cápsula de una bañera. Para pensar en qué piensa el pensador. Buenísima idea la de los azulejos rotos. Eso es revalorizar.